La llamada del Tibet
El marqués de Samaranch - título nobiliario concedido por el Rey en 1991, lo ostenta el legendario presidente del comité olímpico internacional con este apellido, cuyo mayor logro fue el de acabar con el boicot político a los Juegos Olímpicos que vino produciéndose en anteriores ediciones. A recordar. 1976, 1980 y 1984 (Los Ángeles). Entre sus otros haberes es el haber permitido la participación de deportistas profesionales y el sacar de la bancarrota al movimiento olímpico desde un planteamiento muy novedoso que era el sistema del patrocinio global. El reconocimiento público le llegó una vez dejó la presidencia de este organismo.
Pues bien, los próximos Juegos Olímpicos de Pekín están seriamente amenazados. Estos días los defensores de la libertad en el Tibet utilizan este movimiento universal para reivindicar cuestiones extra deportivas. Llevan razón los tibetanos, aunque con matices.
En primer lugar, la forma en que están llevando sus protestas me parece fuera de lugar si nos atenemos a lo puramente deportivo. E incluso político como luego les explicaré. El único protagonista de cualquier Olimpiada es el atleta. Sólo ellos. El fundador del movimiento olímpico, Pierre de Coubertin, anunció aquel verano de 1894 que el olimpismo es una filosofía de vida, que exalta y combina en un conjunto armónico las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu. Aliando el deporte con la cultura y la educación, el movimiento se propuso crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo y el respeto por los principios éticos fundamentales universales con el único fin de establecer una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad hombre. Con esto me estoy refiriendo a que los Juegos, para los atletas, son su festival, su fiesta y para ello se preparan concienzudamente. La fiesta mundial de la juventud, del deporte y de la paz.
Las protestas de los monjes budistas en el Tibet y los millones de manifestantes en el resto del mundo, que censuran estos días la represión de China en el Tibet, reclaman un diálogo entre el régimen comunista chino y el Dalai Lama. El líder espiritual de este remoto país asiático advierte a sus seguidores, con razón, que aunque sabe que están siendo provocados por las autoridades chinas sus prácticas deberán de permanecer firmes en el camino de la no violencia. Le preocupa que el gobierno chino redoble el uso de la fuerza e incremente la represión de su pueblo.
Observo que la gran campaña que China lleva desplegando en todo el mundo para presentarse como un país abierto y respetuoso con los derechos de los tibetanos no está logrando sus objetivos. Los actores de estas revueltas están furiosos. Claro. Denuncian la sangrienta represión. El régimen comunista aplastó recientemente la manifestación tibetana. Las autoridades chinas reconocen que arrestaron a un millar de ellos.
Me pregunto dónde está la ONU, o los países más importantes del mundo o las grandes potencias económicas. Silentes. Nadie opina. Leo, ahora cuando escribo estas líneas, que la antorcha olímpica – la de todas – ha estado apagada durante doce minutos en París por las protestas de los manifestantes pro Tibet. Una triste noticia. Lo de apagar nuestra llama. Ya saben que la concesión de los Juegos Olímpicos a Pekín, hace siete años, ya ha favorecido en China importantes reformas. Muy insignificantes para algunos pero cruciales para el futuro de sus ciudadanos.
Ahora les toca a los dirigentes del COI lidiar con esta presión durante los cinco meses que restan para la inauguración. Hará falta mucha diplomacia y el consejo de expertos en estas lides. La antorcha continuará su periplo. Le quedan diecisiete ciudades hasta alcanzar su meta. Meses apasionantes. El teléfono suena. Es la llamada del Tibet. No les olvidemos. No olvidemos sus reivindicaciones. El fin de la violencia contra la población y la liberalización de los prisioneros políticos. Gestión transparente sobre lo que acontece en el Tibet. Y, la apertura del diálogo con el Dalai Lama. Bien se expresó Sarkozy.
Posted on Monday, April 7 2008
Author: admin
Tagged: Juegos Olímpicos
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