Baby Olimpiada
Este año han elegido bien el lema. “Jugando, ganamos todos”. Once años no son nada, más que feliz la mirada. El tango de Gardel se ajusta al mensaje de construir la paz, el respeto, la tolerancia y la convivencia que los padres lanzamos a nuestros retoños. Un día sí y otro también. Sin desfallecer. Esta es nuestra batalla. Ser coherentes y no abandonar bajo ningún concepto la lucha del día a día. Los hijos van creciendo a la par que la sociedad y es bueno que vayamos diseñando conjuntamente con ellos esa casa, hecha ladrillo a ladrillo. Bajo una sólida base. Luego, cuando irrumpa esa edad tan maravillosa. Es la adolescencia, my dear friend. Solitos, enfrentados a su yo, se encargan de derruirla y levantar esos muros. Pero con sus ladrillos, los propios. De su propia cosecha. Es bonito y arduo. Contradicciones. La vida es así.
Pues bien, esta mañana he asistido como invitado a la inauguración de la edición número XII de la Baby Olimpiada que organiza el Colegio Montearagón de Zaragoza. El espíritu es el olímpico, el mismo de ahora en la que la antorcha recorre el mundo rumbo a Pekín. A pesar de las presiones o de los boicots, los atletas olímpicos nunca se detendrán. Ya lo deje escrito aquí.
Esta Baby, tiene su mérito. Los participantes se preparan concienzudamente ante este evento, de cita anual. Generación tras generación. Más de siete mil niños de Zaragoza y provincia. Desde el año 1997. En la ciudad de la Expo. El objetivo principal: Que cientos de niños de entre cuatro y cinco años convivan entre sí formando equipos deportivos y participando en multitud de pruebas olímpicas y en otras actividades lúdicas.
A través de dichas actividades, los participantes conviven con otros de su misma edad y aficiones, de distintas culturas o aficiones e incluso con necesidades educativas especiales. Este edición acoge, al igual que en años anteriores, a niños inmigrantes y discapacitados. Se va reflejando la variedad y pluralidad de culturas de nuestra sociedad.
Es la verdadera educación para la ciudadanía. Nada que ver con la que el gobierno nos quiere imponer. Los padres. Los progenitores. Ni los A ni los B. Los únicos en los que se ostenta la autoridad y la libertad de decidir qué educación queremos para nuestros hijos. El siglo de los estados totalitarios ya pasó.
Los niños son los protagonistas, pero los verdaderos artífices de esta Jornada son los más de doscientos voluntarios, alumnos de este colegio que ejercen de monitores y de jueces a lo largo de todo el día, atendiendo a los pequeños y acompañándoles de prueba en prueba. Es asombroso. Vestían su uniforme colegial y colgando su carnet. Nombres y dos apellidos. Como debe de ser.
El deporte. Es un instrumento tan necesario para conseguir ese anhelo que queremos para nuestra sociedad. Me dirán que es una utopía. Disiento. Si se práctica desde pequeños, estos valores se pueden consolidar antes y mejor. Ya sabe por experiencia. La práctica deportiva fortalece la salud física y psíquica. Se mantiene el equilibrio emocional y orgánico. Mens sana in corpore sano. Es mi lema. La práctica deportiva desde los primeros días de vida. Este periodo es vital e importante. Más de lo que pensamos.
La competición, cuando es sana, va modelando el carácter de la propia persona. En mi caso. Asiduo deportista. Me encanta competir para compartir. Por esto, los practico en compañía. Es mucho más gratificante: Se comparten éxitos y fracasos y las limitaciones de uno se complementan con las fortalezas de los demás. Pues eso. Que practiquen deporte, hagan ejercicio. Por su bien.
Posted on Thursday, April 10 2008
Author: admin
Tagged: Educación, Juegos Olímpicos
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