Los Príncipes aprenden idiomas del Estado
Esta semana los Príncipes de Asturias visitaban por vez primera, y en viaje privado, el Museo Guggenheim de Bilbao. Allí recorrieron la exposición “Cosas del Surrealismo”, en el que se exhiben algunos objetos que son ya ¡auténticos iconos’ del surrealismo, como el “Sofá en forma de labios de Mae Wes” y el “Teléfono langosta” de Dalí; La “Mesa con patas de ave” de Oppenheim o las obras de Schiaparelli o Joan Miró. El motivo principal de la visita ha sido la clausura del seminario en honor al primer embajador español en Estados Unidos, el vizcaíno Diego Gardoqui. Dicen que el mismo George Washington cuando tomó posesión como presidente de aquel país lo sentó a su lado.
El Príncipe de Asturias una vez finalizado este evento pronunció unas palabras en euskera. En el idioma vascuence “alabó las virtudes y valores de las personalidades de estas tierras que han sabido engrandecer al País Vasco, y con él, a toda España”. Tiene su mérito y su explicación. Es la estrategia de la Corona y me parece bien. Doña Letizia, hace unas semanas, se atrevió con el catalán que - según me contaban el pasado fin de semana unos amigos de esa tierra - pronunció con una perfecta corrección y buena dicción.
Está claro que los príncipes de Asturias, que algún día reinarán en España, se aplican en aprender idiomas. Bien saben que la España que nos toca vivir no es una sola nación, que lo es, sino la suma de una amplia variedad de culturas y de lenguas. Los Príncipes conocen el día a día de la política española. Y sino que se lo pregunten al jefe de prensa de la Casa Real que tomaba notas en la alocución de Urkullu a una destacada representación empresarial ayer en Madrid. La Casa del Rey hace bien. Es su deber.
Por cierto. El dirigente del PNV desaprovecho la ocasión de explicar con detalle el plan soberanista de Ibarretxe. Un líder político se debe a la opinión pública y el ejercicio de transparencia es higiénico, saludable. Pero Urkullu se calló.
Dicho esto, me pregunto si esta exposición “Cosas de surrealismo” es aplicable a lo que está ocurriendo en España. Más que cosas diría ‘causas’. ¿Cuáles son las causas de lo que está sucediendo en nuestro país? ¿Quién o quiénes son los responsables de este juego surrealista?
A mis hijos si les llevase a visitar el Guggenheim les animaría a aprender idiomas. Inglés, francés, alemán, italiano, chino y japonés. También a perfeccionar el español. Los artistas allí representados, la mayoría, proceden del mundo entero. ¡Qué empeño en obligar a aprender los idiomas del Estado! Está bien aprenderlos. Pero, ¿Obligar? y ¿Por qué no respetan el idioma español que es el idioma del Estado?
Posted on Friday, April 25 2008
Author: admin
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