Libertad de expresión a la gallega
El periodismo digital está ganando terreno al escrito. Soy de los que creen que estos últimos no están en vías de extinción. El público ya está acostumbrado a leer las noticias en medios virtuales. Llegan al trabajo, al lugar de vacaciones, a casa y acceden a las noticias de una forma rápida, cómoda y ágil.
Ayer comentaba con un buen amigo mío, que se dedica a esto de los medios, que la inversión publicitaria en Internet se halla en la senda de crecimiento y que dentro de unos dos o tres años sus cifras se equipararan a las de Estados Unidos y los países del norte de Europa. Este dato hay que tenerlo en cuenta si se trabaja en una empresa o en cualquier institución pública o privada que opere en Galicia, Aragón o en cualquier lugar de España. Y si está en bolsa, más aún, pues se debe al mercado y a sus clientes.
Este síntoma refleja que la red democratiza la información y en dónde todo ciudadano (o medio) puede posicionarse, hablar y comunicarse con los demás. Ahora bien, esta libertad supone una amenaza para aquellas entidades o Estado que ven como la red es útil para el ciudadano que ve recuperar una parte de su libertad – la política y social. Es un peligro público. Somos el enemigo número uno. Como la película de Ridley Scott. La recordarán y sino es así, se la recomiendo.
A día de hoy, todavía nadie controla la red que es el máximo exponente de un orden social espontáneo. Es verdad que se están haciendo serios intentos. Esos abusos de poder se traducen en pretender dejar fuera de los circuitos de opinión a medios que enarbolan banderas de libertad. Mi opinión. Es mi experiencia. Sé transparente, no cierres puertas. Tanto sí eres un organismo público o privado ten siempre presente que la verdad, en cualquier momento en el camino, aparece.
Leo con preocupación en Xornal, que es el periódico digital más leído en Galicia, que el Banco Pastor – de prestigio y con solera – veta la asistencia de dicho medio a la rueda de prensa que ha convocado con motivo de la celebración de su junta de accionistas. Una pena. Si ustedes tienen acceso a la “Declaración para la Libertad de expresión digital”, auspiciada por periodistas y bloggers, leerán preocupaciones muy actuales por parte de este colectivo cuya única misión es buscar la verdad, encontrarla, contrastarla con quien corresponde y darla a conocer - a través de los medios oportunos – a la opinión pública. Es el compromiso que cualquier medio, en especial el digital, adquiere con sus lectores.
Me preocupa esta actitud que conduce sólo a la oscuridad. Aquí radica el éxito de lo digital que transmite luz y apertura. Los ciudadanos valoran la libertad de expresión porque es válida y necesaria. Leí en Xornal informaciones que desconozco si son ciertas o no con respecto al Banco Pastor. Sinceramente creo que se merecen una contestación. Ya sabe. La prueba de ‘blancura’, como dirían en Chile, en la libertad de expresión radica en hablar con la verdad y en tener pruebas de lo que se dice.
El respeto lo gana quien respeta al otro. Es su palabra contra la que se conoce y ¿si disienten? Existe una manera sencilla de responder esas 25 preguntas formuladas por Xornal. Vía sobre cerrado. Remitente: Confidencial. Lo contrario, en el caso que nos ocupa, es ir a la gallega.
Posted on Thursday, May 1 2008
Author: admin
Filed under: Dinero y finanzas, Opinión
Tagged: Banco Pastor, libertad de expresión, Xornal
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