Andrés Pajares
Vaya por delante que ni soy amigo de las norias de feria ni de norias televisivas. Mi admiración por este madrileño que es actor, director, guionista y cómico de cine, teatro y televisión con más de cincuenta años dedicados al mundo del espectáculo. Los quiso celebrar acercándose a sus fieles seguidores a través de un blog que estreno el pasado 8 de septiembre de 2007. Su primer mensaje era anunciar el lanzamiento de un DVD con las mejores anécdotas que le han ocurrido a lo largo de esos 50 años de profesión cuyo trailer ya ha subió a Youtube.
Andrés Pajares vuelve a estar estos días de actualidad y no precisamente por méritos profesionales. El actor es el principal protagonista de las cadenas de televisión. Hace presencia en horas de ‘prime time’ a través de sus tres hijos que andan paseándose de plató en plató, echándose los trastos unos a otros y aireando ropajes que sólo deben de lavarse en casa propia. Jesús Mariñas, al que le llamo de todo el pasado 31 de abril, califica la situación de este gran actor como el ‘culebrón renacido’.
Mala racha para el artista que huye del acoso de la familia y de los medios. Es la soledad que le corroe. Es la inestabilidad de la profesión o que ya no le llaman los productores de las series de televisión o que, simplemente y llanamente, no se siente querido. Me temo que esta es la causa principal.
El pasado diciembre escribía su propia visión de la vida. “La esquela imaginaria. Próximamente. Yo solamente estaré aquí cuando deje de quererme. No va a entrar nadie que no haya hecho motivos: Empiezo desde cero”.
Su despedida del 2007 rezaba así. “Soy muy feliz. Si molesto a alguien, perdonen. Andrés Pajares”. El pasado 31 de marzo nos presentaba a sus hijos, ahora disputándose quién es el más guapo de todos o quién se lleva la herencia o que sé yo. “A mis hijos. Estos son mis tres hijos. Hola corazones. Papa esta de puta madre. Besitos. Andrés Pajares”.
En fin. El actor, mostrándose tal cual es. Un hombre que quiere y necesita sentirse querido. Ya sé que en numerosas ocasiones los mayores cometemos fallos. Aquí me refiero a otros asuntos. Perdónenme si despotrico contra esos periodistas que viven de airear las vidas ajenas en vez de mirar las suyas propias. El fin no debe de justificar nunca los medios. Es la asignatura pendiente de las facultades de comunicación. La ética brilla por su ausencia y es la columna vertebral de cualquier periodista. Sin valores no se va a ningún sitio.
Recientemente la AFP, Asociación de la Prensa de Madrid, presentaba su Informe Anual de la Profesión periodística en el que la crónica social es la especialidad periodística que menos se ajusta a la ética profesional. Así el 84’7% de los encuestados aseguraba que los programas del corazón y los de temática rosa son los que más perjudican la imagen del periodista en España. En el siguiente puesto se encuentran los reality show y los sensacionalistas (39’1%). Es curioso, una paradoja, que este tipo de programas a pesar con contar con altas audiencias gozan de poca o ninguna confianza. Así lo reconocen el 88’6% de los encuestados.
Si los hijos de Andrés Pajares me pidieran un solo consejo les diría que quisiesen a su padre tal cual es. Que no es una mercancía. Es una persona. Si sufre hay que correr en su auxilio, a dónde haga falta. Jamás a esa hoguera de vanidades que es un plató.
Posted on Wednesday, May 7 2008
Author: admin
Tagged: Andrés Pajares, Crónica social, La Noria, periodismo
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