Unidad contra ETA SÍ pero desde la ley
El guardia civil Juan Manuel Piñuel murió en la madrugada del pasado domingo en un brutal atentado de ETA contra la casa cuartel de Legutiano. Mi pésame, solidaridad hacia su familia y mis oraciones por el alma del difunto.
Dicho atentado demuestra una obviedad que es que ETA no está aún derrotada. Sigue viva y coleando. La organización terrorista en sus últimos comunicados de prensa ha confirmado que su estrategia del terror es a largo plazo. Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado temen lo peor: La implantación de una célula terrorista en el País Vasco, con carácter permanente, que evidencia una preparación logística, de planificación. Los autores sabían muy bien lo que tenían que hacer.
Ayer escuchaba, en el turno de intervenciones en sesión de control al gobierno en el Congreso de los Diputados, a Mariano Rajoy y Soraya de Saénz decirle al Presidente R. Zapatero que “pondré todo de mi parte para que los españoles nos vean juntos, a usted y a mí, para trabajar por la derrota de ETA”. Me parece bien, es de orden moral, que un día de luto como el de ayer la oposición se sume al dolor de la familia y evite sacarle los colores al gobierno actual.
Dicho esto, soy de los que pienso que los políticos están para hacer política y mirar por los intereses de todos los españoles. Sigo pensando que el principal partido de la oposición hoy debería de salir a la palestra y decirle bien claro al ejecutivo de Zapatero que le apoyará en la lucha contra ETA siempre y cuando se haga desde el Estado de derecho, desde la ley. Creo recordar que estas palabras utilizó Soraya cuando se dirigió a la Vicepresidenta, pero con voz bajita, para que no se le oiga. Está claro que la jefa del PP en el Congreso es muy diferente de su predecesor, más incisivo, más combativo, más claro.
Hoy, en un día de luto y de guardar las formas, recuerdo a aquellos que en el pasado legislatura nos decían que ETA había matado en la T4 por accidente o que el fin de ETA era inminente. Condenaban los atentados de ETA pero, a escondidas, se sentaban en la mesa de negociaciones con los propios terroristas y les prometían el oro y el moro: Sentarse en las instituciones y participar en las decisiones políticas sobre el País Vasco y Navarra a cambio de mantener esta estafa y mentira. Y así ocurrió aunque no sirvió para nada.
R. Zapatero les permitió sentarse en las instituciones, tener acceso a las arcas del Estado (a las que contribuimos usted y yo) y muchas ventajas que nos ocultó a los españoles durante los cuatro años más largos de la democracia española. Total. ETA no se fió de ZP y ZP confiaba en los terroristas. Le salió el tiro por la culata. Me refiero que los pronósticos del presidente, diseñados desde una óptica más electoralista que desde el servicio a los ciudadanos, no se cumplieron. Así seguimos, sin avanzar en nada.
Es un día triste, desde luego, y los españoles pedimos unidad. Es el mensaje de las urnas a nuestros políticos. Unidad SÍ. Desde la sinceridad, transparencia y bajo el peso de la ley, desde el Estado de derecho.
Posted on Thursday, May 15 2008
Author: admin
Filed under: Obituario, Opinión, Política
Tagged: estado de derecho, instituciones, juan manuel piñuel, legutiano, soraya saénz de santamaría
Related News: Oda a Leopoldo Calvo - Sotelo, Mi vida sin Chesterton, Charlton Heston un hombre de principios,
Previous: El Papa víctima de Chikilicuatre
Next: El decálogo del Instituto de la Empresa Familiar para el 2008

[…] de libertades. Este es el único problema: La falta de libertad que sólo se alcanzará cuando se acabe por derrotar a ETA desde la ley y el Estado de Derecho. Las negociaciones y el diálogo, sin luz ni taquígrafos, no sirve para nada. Ya se lo dije aquí […]