El Zaragoza desciende a los infiernos
El Real Zaragoza desciende a los infiernos. Es un hecho. Aspiraban a la gloria pero no pudo ser. Las nubes de ayer que amenazaban lluvia dejó el Ono Estadi un campo resbaladizo y un rival bien situado atrás que esperaba el momento de sentenciar. La tarde no se presentaba ni apta para cardiacos y menos para corazones sensibles. La temporada se acabó. El equipo de mi ciudad acabó con el sueño de miles y miles de aficionados. Apoyar al Zaragoza es más que un sentimiento, una religión, un rito o sentir los colores. Es la vida o la muerte que baja por la ribera del Ebro a su paso por la Expo.
Los aragoneses crearon ocasiones de gol, a excepción de un fallido remate del argentino Aimar. Se emplearon por las bandas sin éxito. La hinchada aragonesa vivió una película de terror durante los noventa minutos más largos desde hace décadas.
Lo pasé mal por los aficionados. Es lo mejor que tiene ahora el Zaragoza. Mi sobrino, seguidor del Real Madrid desde los cuatro años pero fiel baluarte de la escuadra maña, me decía ayer que el Real Zaragoza se merecía ganar sólo por la afición. Tiene razón. Han jugado fatal toda la temporada. Es lamentable. Lo único bueno es la afición que sí que es de primera. Este año no les ha abandonado. Me refiero a los jugadores que desde las gradas trasladaban nula hambre de gol. El Real Madrid, en su visita a Zaragoza en la anterior jornada, le ofreció la permanencia en bandeja pero no la aprovecharon.
La empresa ha sido muy difícil porque el rival ha sido el mejor del momento, con cinco triunfos seguidos, aunque poco le ha servido pues el sueño de Europa no se ha cumplido. El equipo del Zaragoza debió de responder y dar la cara en primer lugar por dignidad profesional; segundo, por respeto a unos colores y tercero por sus 75 años de historia. Sus jugadores han querido jugárselo todo a una bala, como aquella película protagonizada por James Stewart. ¡Qué valientes! Aunque esta desastrosa temporada valía un esfuerzo sobrehumano en sus últimos encuentros. Una afición como la que se tiene en esta tierra no merece ser tratada así.
Ahora, en segunda, sus jugadores que son de primera comprobarán como son vendidos a precio de saldo. Hay clubes que han esperado al día de hoy para acometer ofertas. Así es la vida y así es el fútbol. Cuando todo va bien, estupendo, pero ay amigo cuándo el futuro es incierto. Los dirigentes del club, gente de empresa afín al gobierno de Aragón, realizaron inversiones mil millonarias en los dos últimos años para estar entre los mejores.
Los resultados no han sido los esperados pero se detectaban fallos, entraba agua al barco sin achicar ni poder remedio. Mientras los medios de comunicación callaban y se doblegaban al stablishment o a lo políticamente correcto. A Solans, anterior presidente que se jugó sus cuartos a lo largo de tantos años, se le crítico, se le persiguió hasta límites insospechados. Las críticas fueron constantes, permanentes, llegando a ponerse en duda su dignidad amén de haberse amenazada su seguridad personal.
Este que les escribe presenció como una banda de insensatos enloquecidos le increpaban, insultaban y rodeaban en un lugar privado en el que se divertía junto a sus amigos y familiares. Sin embargo a los dirigentes actuales, Bandrés, Agapito entre otros, nadie les increpa, nadie les insulta. A ver si me explico. Tampoco les deseo pasen por lo mismo de Soláns. Jamás se me pasaría por mi imaginación. Aclarado este punto, pienso que los medios hacen o deshacen a su gusto o al sol que más calienta. Así se escribe la historia. Es el abismo. Afrontan años de travesía del desierto. Ojala se empiece a trabajar desde ya para alejarnos de ese infierno que es estar en Segunda.
Posted on Monday, May 19 2008
Author: admin
Tagged: Agapito Iglesias, Alfonso Soláns, Eduardo Bandrés, expo, Real Zaragoza
Related News: La voz del pueblo, Vaya ‘Geta’ tuvo el Bayern, Baby Olimpiada, La llamada del Tibet,
Previous: El decálogo del Instituto de la Empresa Familiar para el 2008

D. José María, yo también soy algo Zaragocista, ahora que ha terminado la temporada hay que reflexionar y ver dónde han estado los fallos. Para mí hay dos: el primero es que no se puede cambiar 4 veces de entrenador en la misma temporada, y el segundo es que no se puede tener unos jugadores de caché carísimo y que son descartes de clubes grandes, como Milán, Valencia o Real Madrid. En el Zaragoza necesitamos jugadores de la cantera, comprometidos con el club y jugadores de calidad que ayuden al equipo. En fin, ánimo y espero que sólo sea una temporada lo de segunda.
Y como comentario final y con el debido respeto. D. José María, creo que se le ha escapado el dedo en el teclado en la rivera del Ebro (ribera), no pasa nada, a todos nos pasa. Enhorabuena por su artículo. A. L.
D. Antonio, en primer lugar le doy gracias por sus comentarios que me dan ánimos y me son útiles para mejorar. Así es el ser humano. Bueno, así debería de ser. Afán constante de crecer. Es cierto lo que Vd. dice aquí. El Zaragoza ha de diseñar una política de cantera. Así lo hacen los grandes y más modestos equipos. Aunque, a veces, se les escape el dedo en el teclado. Un abrazo y gracias,