Harveys convertido en un jarabe de naranja
Harveys convertido en un jarabe de naranja. Lo título así porque es la pura verdad. Ayer le preguntaba a una japonesa de Osaka, periodista y conocida mía, si se atrevía a pronunciar el nombre de un vino español, uno solo, de prestigio y con gran reputación internacional. No dudé ni un momento cuál sería su respuesta: El Jerez.
Este vino tiene historia. ¡Qué les voy a contar a ustedes que no sepan! El concepto del Jerez va unido a aquella persona que trabaja todos los días del año por hacer posible un sueño que los jerezanos siempre anhelan: Aupar al Jerez al lugar que le corresponde en el mundo del vino. El viñista es el primer eslabón de una cadena que termina en un comercial que se preocupa, se gasta las suelas de sus zapatos en ofrecerlo al mercado. Este bien tan preciado y tan envidiado en el mundo.
Digo envidiado, aún sabiendo que aquí en nuestra tierra es el deporte nacional, déjense ustedes del balompié, es la envidia, que corroe todo lo que encuentra a su paso. Ya conocen ustedes que profeso un cariño muy especial, afecto y admiración hacia el empresario José María Ruiz – Mateos y a toda su familia. Les soy sincero. Siempre lo he sido. Desde chico, como dicen por estas tierras, pero desde el respeto.
Los más mayores recordarán que el expolio de Rumasa supuso el mayor ataque contra la propiedad privada a un ciudadano español. De la noche a la mañana se le robó todo, incluidos enseres personales. Luego vino la persecución y la infamia. Ay… esta envidia!!
La prolongación de aquella Rumasa, fundada por el patriarca del clan, es esta Nueva Rumasa cuyo artífice, creador e impulsor es también José María Ruiz – Mateos. El mismo de siempre. No ha cambiado. Veinticinco años después del expolio, la división de bebidas de Nueva Rumasa en Jerez es líder del sector con más de 85.000 botas a través de sus cuatro firmas bodegueras situadas en el marco: Zoilo Ruiz – Mateos, Garvey, Vinícola Soto y Bodegas Valdivia.
La división bodeguera de Ruiz – Mateos continua desempeñando a su vez una ingente labor social no ya sólo por la creación de puestos de trabajo sino, a su vez, haciendo posible cubrir una gran variedad de necesidades sociales y que decirles de la Fundación ‘Teresa Rivero’ que realiza una labor de ayudas y colaboración a los más necesitados de Jerez, y como bien dice su lema;” Por Jerez y para Jerez”.
Por citar un ejemplo entre otros muchos, Nueva Rumasa desde hace varios años colabora plenamente con las cooperativas de Sanlucar (Nuestra Señora de la Caridad), Trebujena y varios almacenistas comprando sus excedentes, habiéndoles adquirido ya más de 40.000 botas con el único propósito de ayudar a más de cuatro mil viñistas
Los Ruiz – Mateos adquirieron ese número tan importante de botas por su sentido y compromiso empresarial de contribuir a la mejora del sector del vino de Jerez. A su vez la labor social que se realiza desde Nueva Rumasa tiene otra serie de efectos.
Otro importantísimo capítulo que demuestra de forma fehaciente su fé y amor en estos singulares caldos es la inversión tan astronómica en medios de comunicación. Son ya más de 8 años desarrollando la filosofía de evolución y reactivación de marcas centenarias a través de un plan de medios nunca vistos en el sector. Haciendo gala del Jerez como el mejor vino del mundo en uno de sus anuncios.
A su vez se ha creado un equipo de más de 120 comerciales para llevar hasta el más pequeño rincón de España este singular producto del marco y otra veintena de especialistas en los mercados internacionales que cubre más de70 países.
Les recordaba que antes del expolio de Rumasa se le achacaba a Don José María ser el culpable único del descenso de las ventas del Jerez y que su política empresarial había perjudicado su prestigio y buen hacer. Nada más lejos de la realidad. Se equivocaban quienes le criticaban y después de veinticinco años del robo lo siguen haciendo. Lo siento por éstos.
Sepan ustedes que dos o tres años después del expolio se agrava la crisis y el declive. Me explico. Desconfiar de un sector que contribuye a miles de puestos de trabajo supone lo que estamos viviendo en estos días, desde hace años: La desaparición de numerosas firmas bodegueras familiares, las ya históricas tonelerías que a su vez eran unos auténticos talleres de artesanía, y toda la importancia que conllevan las industrias auxiliares.
En primer lugar por la pérdida de miles de puestos de trabajo con sus efectos colaterales. Si en el año 1980 existían más de veintitrés mil hectáreas de viñedos, veinte y ocho años después sólo quedan diez mil, que si restamos esas tres mil que están estudiando arrancar nos quedarían las mismas hectáreas de la DO Toro. Unas siete mil hectáreas de viñedo.
Es fundamental asegurar y garantizar entre todas las bodegas del marco la verdadera CONCIENCIA SECTORIAL del Jerez.
Es por ello que el motivo de este artículo lo considero trascendental y de vital importancia para el sector y para la Denominación de Origen Jerez- Sherry-Manzanilla Sanlúcar de Barrameda. La utilización del nombre Jerez es exclusivamente para los vinos amparados por D.O y está controlada por el Consejo Regulador. Como hace alusión el articulo 2 y 27 respectivamente del Reglamento.
Aquí, nombres y apellidos: Harveys es una bodega de prestigio e histórica reputación que está incumpliendo con la legislación específica de la DO Jerez.
La bodega Harveys, propietaria de la famosa y conocida marca Bristol Cream, crea el Harveys Orange en donde induce a confusión y a engaño. Harveys mete jarabe de naranja artificial e incluye en su etiqueta lo siguiente: “Produced and bottled in JEREZ. Spain”. Esto es un disparate, una barbaridad pero sobre todo, engaña al consumidor y desvirtúa la buena imagen y prestigio creado a través de los años por el Jerez. Esta etiqueta es ilegal.
¿Quién se beneficia de esta artimaña? ¿El sector o los intereses personales?
Este artículo ha sido publicado hoy en: Diario de Jerez, Publicaciones del Sur y La Voz de Jerez.
Posted on Monday, June 23 2008
Author: admin
Filed under: José María Ruiz Mateos, Opinión, Personas ejemplares, medios de comunicación
Tagged: Angel Lebrero, bodegas nueva rumasa en jerez, Bristol Cream, Cooperativas Sanlucar, DO Jerez, el jerez, expolio, Fedejerez, Fundación Teresa Rivero, Harveys, José María Ruiz Mateos, medios de comunicación, Nueva Rumasa, Reglamento, Rumasa
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